Entre todos cuidamos de las dunas

Las dunas podrían parecer el sitio ideal donde poner la toalla, rodeados de vegetación, lejos de las masas. A veces parecen el camino más corto para llegar hasta la orilla. Pero si pisamos las dunas, impedimos que las plantas puedan crecer y destrozamos este ecosistema tan importante para nuestro litoral. Las dunas son una reserva de arena para la playa y la protegen de los temporales.

Si queremos contribuir a la conservación de las dunas, se deben utilizar los accesos habilitados y no se debe caminar por las dunas. En ningún caso se debe permitir que los animales domésticos transiten los espacios dunares. Además de dañar a la vegetación, éstos pueden alterar a las aves que habitan en las dunas.

En la playa de la Paella en Torredembarra (Tarragona), galardonada con Bandera Azul, se está llevando a cabo un proyecto de regeneración dunar. Se han plantado diversas especies y vallado el espacio para impedir el pisoteo. En muchas otras playas se llevan a cabo iniciativas similares, que Bandera Azul promueve pues entre sus criterios, se exige la protección de los espacios naturales de la playa.