Una silla de ruedas para bañarse en el mar

Las sillas de ruedas no se llevan bien con la arena de playa ni con el agua de mar. En los noventa se inventó la silla anfibia, que gracias a sus anchas ruedas de plástico se mueve por la arena y flota en el agua.

Las sillas anfibias permiten a personas con movilidad reducida disfrutar del baño en el mar, con la ayuda de otras personas que pueden ser sus familiares, socorristas o personal especializado en atención a personas con discapacidades.

En todas las playas urbanas con Bandera Azul en que sea posible utilizarla, existe una silla anfibia, así como servicios específicos para personas con discapacidades: accesos y baños adaptados. De esta forma contribuimos a que las playas sean para todos.